
Un helicóptero Mi-8 de las Fuerzas Armadas de Ucrania derribó a corta distancia un dron ruso Geran-2 durante una de las recientes incursiones aéreas en el frente oriental.
El incidente pone de relieve el papel creciente de las aeronaves tácticas en la defensa contra las municiones kamikaze lanzadas por Rusia, además de mostrar la evolución tecnológica de los drones tipo Shahed-136, de origen iraní.
El Geran-2 es una versión producida en Rusia del Shahed-136, conocido por su bajo costo y facilidad de fabricación en masa. Según estimaciones de la inteligencia ucraniana, Moscú planea producir hasta 40.000 unidades del Geran-2 y otras 24.000 versiones señuelo para finales de 2025.

Estas municiones se han utilizado ampliamente en ataques de saturación destinados a sobrecargar los sistemas de defensa aérea ucranianos.
Las versiones más recientes incorporan nuevos sistemas ópticos de guiado que permiten el control remoto mediante tarjetas SIM de telefonía móvil, con planes de migración a conexiones por internet satelital rusa. Este avance permite que los drones operen en red, intercambiando datos con otros vehículos aéreos no tripulados, como el sistema Gerbera, lo que amplía significativamente su capacidad táctica y su coordinación en enjambre.
Con un peso de aproximadamente 200 kg, el Geran-2 es lanzado por catapulta con la ayuda de un propulsor de combustible sólido y propulsado por un motor de pistón de 50 hp.
El dron transporta una ojiva de hasta 90 kg de explosivos de fragmentación, capaz de destruir puestos de mando, radares, depósitos de combustible, puentes y posiciones fortificadas. Su alcance máximo se estima en 2.000 km, con una velocidad de crucero de 180 km/h, un techo operativo de 4.000 metros y una autonomía de hasta 12 horas.
El costo unitario del Geran-2 varía entre 20.000 y 50.000 dólares, lo que lo convierte en un arma de alto impacto operativo y psicológico en relación con su bajo costo de producción. Los expertos señalan que el uso masivo de este tipo de drones representa un desafío creciente para las defensas aéreas ucranianas, requiriendo respuestas adaptativas —como el empleo de helicópteros y armas automáticas— para contrarrestar amenazas a corta distancia.
Fuente e imágenes: Army Recognition, Kyiv Independent, Defense Mirror | Instagram @drone_wars_. Este contenido fue creado con la ayuda de la IA y revisado por el equipo editorial.
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